domingo, 16 de enero de 2011
indemnización
Uglilia, la hija soltera de don Poseidón, era la muchacha más fea de la comarca. Cierto día llegó al pueblo un agente viajero, y a don Poseidón le gustó para yerno. Luego de un rato de conversar con él le dijo: “-Tengo una hija. El que se case con ella recibirá una dote de 500 mil pesos”. El viajero mostró interés, y don Poseidón lo invitó a comer a su casa. Después de las presentaciones de rigor, y cuando Uglilia fue a la cocina a disponer las viandas, pregunta don Poseidón al viajero: “-¿Qué le pareció la muchacha? “. “-La verdad -responde el tipo-, lo que ofrece usted no es una dote. Es una indemnización”
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